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Investigadores del Centro INCAR² entregan importantes hallazgos en Tenacibaculosis, FAN y Piscirickettsia salmonis

Tres investigadores del Centro Interdisciplinario para la Investigación Acuícola – Investigación Aplicada (CIA-INCAR²) tuvieron una exitosa participación en el encuentro “Desafíos Sanitarios en Etapa de Engorda” que fue organizado por InfoSALMON.

Se trata de los investigadores Dr. Ruben Avendaño-Herrera, académico de la Universidad Andrés Bello y subdirector del centro de investigación aplicada; el Dr. Jaime Figueroa Valverde, académico de la Universidad Austral de Chile e investigador adjunto de la RL2 del centro; y el Dr. Patricio A. Díaz, académico de la Universidad de Los Lagos e investigador del Centro i~mar y de la RL7 de INCAR², quienes se presentaron en el evento que abordó temáticas tales como la Tenacibaculosis, FAN, Caligus y SRS.

Tenacibaculosis: una amenaza creciente que desafía el control sanitario en la salmonicultura

El primero en presentar fue el el académico de la Universidad Andrés Bello (UNAB) y Subdirector del Centro INCAR², Dr. Ruben Avendaño-Herrera, quien estuvo a cargo del módulo dedicado a Tenacibaculum, donde presentó avances en el conocimiento de esta bacteria y en el control de la tenacibaculosis.

En su charla, el académico UNAB expuso los resultados obtenidos tras más de 10 años de investigación en la tenacibaculosis, una de las principales enfermedades bacterianas que afectan al salmón del Atlántico en fase marina.

Es más, el investigador advirtió que Tenacibaculum invade las mucosas mediante biopelículas, las cuales resisten más de 40 días en agua marina y altera su morfología hacia formas cocoides. “Hoy debemos prestar atención a la Tenacibaculosis, porque se ha posicionado como la segunda causa de mortalidad del salmón del Atlántico en Chile. A diferencia de otras enfermedades, esta causada por distintas bacterias del género Tenacibaculum, lo que complejiza su control, puesto que el florfenicol, uno de los antimicrobianos más utilizados en Chile para tratar la piscirickettsiosis, no ofrece los mismos resultados frente a esta enfermedad”.

“Por ello, necesitamos nuevas herramientas de control, incluyendo el desarrollo de medidas de prevención con productos como vacunas de amplio espectro y autovacunas específicas para cada empresa o centro de cultivo, si fuera el caso. Esto exige generar conocimiento de manera constante, porque la tenacibaculosis llegó para quedarse”, añadió.

Asimismo, el investigador solicitó “revisar la regulación para que la enfermedad sea incorporada en la Lista 2 de Enfermedades de Alto Riesgo en Chile y se registre su presencia no sólo cuando la mortalidad tiene signos clínicos macroscópicos y PCR positiva a Tenacibaculosis, sino también quede registrado durante la clasificación cuando se presenten casos de coinfección con piscirickettsiosis o BKD”.

“Si la causa primaria fueran estas dos últimas enfermedades fueran a quienes se atribuye la enfermedad, por lo que reconocer estos aspectos permitirá generar obtener financiamiento concursable o no, con el fin de profundizar en el conocimiento real de la patología, aplicarlo y avanzar en el desarrollo de nuevos o mejores productos para combatir la tenacibaculosis, además de incentivar el desarrollo de vacunas y autovacunas”, cerró.

El Niño vuelve a encender las alertas por FAN en la Patagonia

Tras esto, el Dr. Patricio A. Díaz, académico e investigador del Centro i~mar de la Universidad de Los Lagos y del Centro INCAR², abordó los posibles impactos que el actual evento El Niño 2026–2027 podría generar sobre las condiciones oceanográficas de la Patagonia y la ocurrencia de Floraciones Algales Nocivas (FAN).

Durante su presentación, mostró que el Pacífico ecuatorial registra anomalías térmicas de gran magnitud y explicó que la interacción entre El Niño, el Modo Anular del Sur (SAM) y las condiciones locales puede favorecer escenarios caracterizados por altas temperaturas, menor precipitación y una mayor ocurrencia de olas de calor marinas.

Como antecedente, recordó lo ocurrido en 2016, cuando una ola de calor marina de categoría II coincidió con una intensa floración de Alexandrium catenella en la Patagonia norte. También expuso otros episodios históricos de FAN asociados a anomalías térmicas, reforzando la necesidad de analizar estos fenómenos desde una perspectiva oceanográfica y climática integrada.

“Las floraciones algales nocivas no pueden analizarse como fenómenos aislados. Necesitamos comprender cómo interactúan El Niño, las olas de calor marinas, la variabilidad atmosférica y las condiciones locales para anticiparnos a escenarios de alto impacto para la acuicultura”, señaló Díaz.

A diez años de la crisis de 2016, el investigador planteó además la necesidad de evaluar el nivel de preparación de la industria frente a una nueva emergencia, fortaleciendo los sistemas de monitoreo continuo, la colaboración público-privada y los planes de contingencia y mitigación.

 

Capacidad de adaptación de Piscirickettsia salmonis: un desafío constante en la salmonicultura nacional

Finalmente, el Dr. Jaime Figueroa Valverde ofreció la conferencia “Piscirickettsia salmonis: Un lego complejo en adaptación constante”, donde detalló cómo la estructura genómica de Piscirickettsia salmonis permite reorganizar información genética y adaptarse, una y otra vez, a nuevas condiciones ambientales y sanitarias.

Junto con ello, el académico UACh analizó las diferencias entre los genogrupos LF y EM, los cuales resultan clave para comprender la dinámica epidemiológica de los brotes, optimizar el diagnóstico y avanzar en herramientas de prevención y control más precisas.

Una vez finalizado el evento, valoró que tanto la academia como la industria estén “al tanto de que los genomas de ambos genogrupos son marcadamente diferentes en las estrategias que han usado para varios aspectos de la estructura y funcionamiento, ya que esto marca la plasticidad génica que tienen unos y otros ante cambios del medioambiente y de las terapias”.

Complementando con que “es sabido por la industria que las vacunas vivas, en uso, son muy efectivas para frenar los brotes y mortalidades por infecciones de bacterias tipo EM, pero, al mismo tiempo, absolutamente ineficientes para frenar las infecciones y mortalidades por las del tipo LF. Este comportamiento diferencial es consecuencia de las diferencias genómicas y de las estrategias diferentes de cambios génicos”.

Finalmente, el investigador INCAR² sostuvo que datos recientes indican “que el genoma de P. salmonis esá cerrado a ganar o perder genes, lo cual si bien limita al stock de genes que ya posee, también acelera los cambios evolutivos por mutaciones puntuales o SNPs y a movimientos génicos entre regiones o barrios del genoma, mejorando la respuesta metabólica de la bacteria a los desafíos de cambios ambientales y/o tratamientos de la industria”.

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